GRACIAS!!!… Circulo Amawtico 2017

Hace siete días volvíamos del cierre de un hermoso ciclo de círculos y encuentros. Finalmente lo hemos conseguido, después de nuestro caminar desde enero, circulando y viajando hacia dentro de nosotros a través del trabajo comunitario, constante y continuo, del paso a paso que hemos ido dando, sosteniéndonos, apoyándonos, escuchando nuestras palabras y nuestros sentires. Hemos aprendido tanto… tanto… que este escrito a penas resume una gota!!!

Cada círculo ha sido tan diferente en este ciclo, hemos aprendido con nuestro abuelo fuego, Tata Nina, que nada permanece, que todo es posible de transmutar, de cambiar, de regenerarse y abrirse, si a la vez nosotros nos abrimos a ello, nos enseñó que el camino comunitario a veces es cerrado pero otras veces es abierto y permite que la energía fluya entre nosotros, que entren y salgan desde la libertad quienes tengan que hacerlo, que eso nos enriquece, nos fortalece y permite que vayamos enriqueciéndonos por cada ser que llega a compartir nuestra vida.

El agua sagrada, mama Uma, llamó a otras hermanas que llegaron desde lejos, a un trocito de la tribu salmantina, una tribu Amawtica que al igual que nosotros está creciendo, aprendiendo a sostenerse en pie y a mantener el corazón puro. Nos enseñó sobre la valentía de recorrer el camino, sobre los pasos que damos acompañados, sostenidos unos a otros. Sobre aprender a limpiarnos, a liberar nuestras emociones, a soltar nuestras rigideces para atrevernos a estar desnudos y libres de nosotros mismos, rompiendo nuestras caretas, nuestras máscaras para ser uno con la vida esencial que fluye desde el corazón de la Madre Tierra.

El tata wayra, abuelo viento… nos trajo desde tierras lejanas a una abuela sabia, inocente, salvaje, libre con la presencia de Awilulu. Él nos enseñó a detenernos a cada paso del camino, a honrar cada elemento porque de cada uno somos parte, a liberar nuestra mente y nuestro control, para abrir los brazos, para honrarle, para llegar de circulo en círculo a su templo en las alturas… donde podemos abrir las alas y aceptar que para volar debemos soltar un poco el peso de nuestro ego, de nuestra mente y simplemente abrir el corazón.

Nuestro encuentro en la Casa del Corazón, nos enseñó que todo tiene su tiempo, su ritmo, que debemos honrarnos a nosotros mismos honrando el tiempo de los demás y el tiempo sagrado. Que cuando hacemos esto nos equilibramos. Allí compartimos la palabra, recordando que nuestros símbolos, nuestras semillas, nuestras caracolas, nuestros elementos y otros, son tan solo medios para aprender a comunicarnos con lo sutil, son parte de un lenguaje que poco a poco vamos aprendiendo.

En  el templo de los guardianes de la Madre Tierra, el templo de los Gnomos, aprendimos a caminar sintiendo, a sentir caminando, a entrar en silencio y de a poco para recibir la magia de los lugares… nos enseñó que nuestra inocencia nos conecta con lo sutil, con el amor de Pachamama, que nuestras raíces se fortalecen en lugares sagrados, esos lugares llenitos de amor, aprendimos a ir de la mano, sosteniéndonos, venciendo nuestros límites, apoyándonos. Aprendimos la importancia de escucharnos a nosotros mismos para guiar a nuestra tribu. Que todos podemos sentir el camino y cuando lo hacemos, no nos perdemos en él.

Finalmente, el Templo de la Luna, en Luna Llena, en el Templo de la roca y el agua, en el lugar donde las mariposas dejan sus alas y los ángeles duermen, allí donde se sanan nuestras heridas, donde enraizamos nuestras intenciones, en esos lugares sagrados, esas Wakas, que son los sentidos de la mamá sagrada. Aprendimos sobre nuestro camino, sobre nuestro lugar… sobre lo poco o lo mucho que nos falta en el camino comunitario. Sobre lo hermoso de nuestro camino individual, sobre la libertad y sobre el conflicto, sobre la oscuridad, sobre nuestras sombras cuando se va el sol y cae la noche. Sobre nuestros miedos y nuestros egos, sobre el perdón, sobre aceptarnos los unos a los otros, sobre fluir. Sobre cantar con el nuevo amanecer porque nuevamente, el padre Sol, Tata Inti nos muestra que queda camino… nos enseñó que la humanidad somos cada uno, en pequeño, y que la esperanza del futuro no son las políticas y los sistemas económicos, sino cada uno de nosotros, en nuestros actos, en nuestros errores, en nuestros aciertos, en nuestro amor y nuestra capacidad de perdón. Cada uno somos la esperanza de la Tierra, porque cada uno de nosotros somos su prolongación.

Allí, en el Templo del Agua y la Piedra, recibimos la visita del Amawta, que nos regaló varios mensajes personales, entre ellos un hermoso mensaje para la tribu que más o menos resumo así:

“No hay cierres ni despedidas en este tiempo donde todo fluye, pues las puertas y las ventanas de nuestra casa se mantienen abiertas… están ahí para quien quiera quedarse, para quien quiera salir, para quienes lleguen y necesiten un descanso… para quienes tengan que partir. Somos libres en este caminar Amawtico y nuestras despedidas son solo un hasta luego…”

Después de siete años con Taypiri, cerrando y abriendo estos espacios, reconozco que siempre hay tantas cosas que aprender y agradecer. Sobre todo gracias infinitas a nuestra mamá sagrada a la Pachamamita, que nos acoge en cada encuentro, que nos enseña y nos cuida, a todos los guardianes y seres de luz que nos rodean. A nuestro guía y maestro el Amawta Fernando Ergueta, que siempre nos acompaña, sostiene y nos impregna de esa sabiduría natural de la tierra, haciendo que vibre nuestro k’amasa.

Gracias a todas las mujeres y hombres que participaron en estos encuentros. Gracias a mis kullakitas y jilatas, quienes iniciaron este ciclo y se mantuvieron presentes a lo largo de estos seis meses. Gracias a quienes vinieron una o dos veces. Gracias especialmente a Awilulu Maria Constanza Videla Jauregui, a las mujeres de la Tribu Salmantina y a los guardianes de la Casa del Corazón.

Gracias a mi compañero de camino Antonio y a mi pequeño Wary, pues sin su apoyo y comprensión no hubiese podido seguir adelante.

Y Gracias sobretodo a mí misma, una vez más.. Por mantenerme en la misión sagrada de transmitir esta sabiduría que no es mía, sino de la Pachamama, mi madre amorosa, que me sostiene y me enseña la belleza de ser humana y ser divina, de ser una Mujer Amawtica.

Jallalla!!!!

Warawara · Neila Marquina

Mujer Medicina

Cuando nos cortamos el cabello…

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Hace mucho tiempo que llevo reflexionando y meditando sobre un post anterior  que habla sobre la relación que tenemos las mujeres con nuestro cabello. Recuerdo a mi abuela decir muchas veces que cortarle el pelo a una mujer era la peor amenaza que podían hacerle. No solo era el peor deseo, sino que tenía un simbolismo muy importante, privarle de una parte de sí misma, era un castigo, una sanción, quitarle algo que como mujeres amamos y cuidamos: nuestra cabellera.

En los Andes, la mayoría de las mujeres llevamos el pelo largo, es no solo parte de nuestra tradición, sino que está realmente dentro de nuestra forma de relacionarnos con la vida, el cabello es nuestra abundancia, es nuestro tesoro, tal así que muchas mujeres no permiten que nadie se los corte, más que ellas mismas o alguien de muchísima confianza.

El largo del pelo y el cuidado que le damos, tiene mucha importancia en lo cotidiano, lo trenzamos, es el símbolo de nuestra feminidad, lo peinamos una y otra vez, amamos nuestro pelo, amamos cuando crece y es abundante, nos amamos a nosotras mismas cuando sentimos que cae sobre nuestra piel, pero porqué es tan importante?

Meditando, sentí que cada hebra de pelo que sale de nuestra hermosa cabecita, es a modo de una idea, un pensamiento y un lazo que nos une con algo invisible…. una raíz, a modo de las plantas pero que está en nuestra cabecita. (Será que nos une hacia arriba?).

Cada finísima hebra de pelo que cae sobre nuestro rostro, ha compartido con nosotras experiencias, dias, noches, soles y lunas. La cabellera guarda parte de nuestra historia, de nuestras risas y lágrimas, de nuestros éxitos y nuestros fracasos. Son los recuerdos que se van acumulando mientras nuestro pelo crece y crece.

Sin embargo, también es cierto que existen momento en los que los recuerdos no son muy gratos, los pensamientos son pesados, y el pasado pesa mucho. Momentos importantes donde nos planteamos cambios profundos, momentos que nos llevan a renovarnos interiormente pero también exteriormente.

Es entonces, que muchas de nosotras, sentimos una urgencia casi vital a coger las tijeras y cortarnos el pelo… (por suerte ya hemos salido de las estructuras sociales donde estaba “mal visto”) y ahora tenemos la libertad de hacerlo porque realmente lo sentimos.

Cortarse el pelo, así drásticamente, siento, es como liberar de golpe esa parte de nuestra historia, es como poner un punto aparte y abrir un nuevo capítulo en nuestro libro de la vida. Con cada mechón dejamos simbólicamente sentimientos, pensamientos, emociones, recuerdos que nos pesaban.

Cortarse el pelo, siento, va más allá de la estética, aunque también esta influye pues al dejar nuestra cabellera, o podemos acabar llorando porque no nos reconocemos, o acabar riendo porque  nos vemos renovadas y hermosas…. ambas cosas pueden suceder incluso, una detrás de otra.

Como leí en un blog: “Cortarse el cabello, es la forma que tenemos de demostrar que podemos empezar de nuevo, que podemos dejar atrás los errores y que queremos que las cosas mejoren. Que no nos dejamos amedrentar por lo negativo, que hemos renovado nuestras energías, y eso se refleja en cómo lucimos”.

Escribo esto, como meditando, como sintiendo, con el pelo corto después de casi siete años de llevar unas bellas trenzas… ha terminado una etapa en mi vida, y estoy lista para este punto y aparte… para escribir otro capítulo de mi historia y para entregar en esta luna llena la mejor ofrenda que tengo a la Pachamama… mi cabellera.

Gracias por leerme.

Jallalla

Warawara

Sanando lo Femenino… «La envidia»

Hace un tiempo atrás escribí un breve artículo sobre la competencia, este gran mal de nuestro tiempo, que nos afecta a la gran mayoría de mujeres. Desde entonces, he continuado mi reflexión y observación acerca de este “mal femenino”, de dónde viene?, porque viene?, cómo sanar la competencia entre nosotras?, cuál es su raíz o raíces?, cómo nos afecta en nuestras relaciones?, etc. han sido algunas de las preguntas que me han llevado a profundizar y encontrar más pistas que nos pueden ayudar a sanar esta herencia femenina.

BRUJA BLANCA Y BRUJA NEGRA….

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Tal vez lo más difícil sea reconocernos como mujeres que competimos, muchas de las que leen este blog, y otras mujeres con las que compartimos círculos y talleres, estamos en un camino espiritual muy bello, en el que trabajamos “nuestra luz”, el aceptar y reconocer nuestro potencial,  nuestros dones, nuestro poder, nuestra capacidad de sanación,nuestras misiones, etc. es un camino hermoso y no siempre fácil, pero que para ser auténtico necesita estar en equilibrio y para ello es imprescindible conocer “nuestra sombra”.

Tanto acercarnos y poner nuestro empeño en avivar nuestra luz puede cegarnos, y hacer que nuestra mente (que por cierto es asombrosa), nos juegue una mala pasada, haciéndonos creer que ya que somos luz, y por lo tanto no hay sombras por trabajar… y esto, lamentablemente, está muy lejos de la realidad. Ya que si fuéramos totalmente luminosas no estaríamos leyendo este artículo, estaríamos en el khanaj pacha, en el nirvana o en el paraíso, pero no en la tierra, no aquí donde estamos en este instante.

Por experiencia propia, cuanta más luz descubrimos dentro de nosotras, más conscientes somos de nuestra sombra, y esa sombra esconde nuestros deseos más horribles e impensables, los defectos que queremos esconder a todo el mundo incluyéndonos a nosotras mismas, los pensamientos más malvados que hemos tenido o que podrían ocurrírsenos, la manipulación o el poder sobre los demás, todo aquello que en otra vida nos supo apetitoso está ahí.

No obstante, es cierto,  somos brujas “blancas” pero hemos tenido que recorrer un camino para diferenciar la luz de la oscuridad, y  ahí en nuestra sombra aún habita la bruja negra que está en nosotras… y si no nos enfrentamos a ella en algún momento, si no nos atrevemos a conocerla, un día nuestra luz se tornará oscura, pues el camino hacia el equilibrio consiste en no ir a extremos.

Y cómo es esa bruja negra?, pues repasemos la historia de las brujas negras y malvadas, muchas de ellas han sido consumidas por su dolor o sus propios miedos (negados), su egoísmo, su manipulación, su vanidad, su necesidad de control, su avaricia, su egocentrismo, su superioridad, su envidia, etc., etc., muchas usaron sus poderes psíquicos, de sanación, su sabiduría, el poder de palabra o la seducción, etc. etc. para manipular a los demás, para atentar contra las leyes divinas, esencialmente contra la Libertad.

No diré ya quienes llegaron a manejar la magia de sangre, que seguro las hubo muchas, pues no sabemos cuántas vidas habremos vivido en esta hermosa tierra, y tuvimos que vivir todas las experiencias para aprender lo que hoy sabemos… que NO QUEREMOS REPETIR LA LECCIÓN!!

Solo conocemos la Luz y el camino que debemos seguir por la sabiduría del corazón, y esa sabiduría, no es más que la experiencia acumulada durante muchísimas vidas, que ahora nos alerta sobre cada paso que estamos dando, para no errar esta vez.

Y DETRÁS DE LA COMPETENCIA…LA ENVIDIA

Y bueno, profundizando y observando esa sombra y hablando con la bruja negra, descubrí que la competencia, además de estar instaurada como un patrón familiar y social, también tiene una de sus raíces en la envidia.

Y que horrible palabra, a ninguna mujer le gusta reconocerse como envidiosa, pero si estamos en el proceso de sanar nuestra competencia femenina, debemos también revisar lo que no nos gusta.

La envidia para empezar nunca es sana, mucha gente dice “yo tengo envidia sana”, pero eso no existe, es como decir tengo una buena enfermedad, no existen enfermedades buenas.. si fueran buenas, no fueran enfermedades. Así que seamos honestas somos envidiosas, en mayor o menor grado, es posible, pero la envidia está ahí.

Y que es la envidia?. Básicamente, es desear lo que el otro tiene basándonos en la comparación. Y es una enfermedad que puede llegar a intoxicarnos el alma, a volvernos brujas verdes, nos bloquea el corazón, nos bloquea la creatividad, nos anula y nos hace tristes.

Pero por qué envidiamos? Por qué no somos capaces de ser felices con lo que nosotros tenemos? Yo sinceramente, aún no lo sé.

PAUTAS PARA SEGUIR SANANDO

Sin embargo, he descubierto pautas que nos pueden ayudar a seguir sanando, no solo la competencia, sino la envidia, y pueden ayudarnos a aceptarnos cada vez más y mejor, a nosotros mismos y todo lo que nos rodea:

>> Aprender a ser agradecidos, esta es la medicina más sagrada, la magia más blanca que existe y con la que podemos alejar cualquier oscuridad, la gratitud.

La mayoría de los seres humanos, nos quejamos todo el tiempo por lo que tenemos o por lo que no tenemos, le prestamos tanta atención a nuestros sufrimientos, que hasta nos ponemos tristes y esa es la muestra de nuestro egoísmo, sí, egoísmo porque la tristeza nos hace olvidar del resto del mundo, solo sacamos la cabeza por la ventana para quejarnos, por lo que nos duele, por lo que no podemos hacer, por lo que nos pasa, hasta por nuestras enfermedades, nuestros dolores, nuestros males.

Si fuéramos agradecidos veríamos que al final, lo que nos sucede no es tan malo, no enfocamos nuestra atención y nuestra energía en todo lo que tenemos de bueno. Si no vemos con un ojo, en vez de quejarnos, debemos agradecer por tener el otro ojo. Por tener lo esencial, por estar rodeados de quienes nos rodean, por haber nacido donde hemos nacido, por nuestra salud, por nuestro cuerpo, hay mucho por lo que agradecer, hasta por nuestras enfermedades o dolencias, pues seguro traen aprendizajes muy valiosos para nuestra vida.

Debemos aprender a no ser ingratos, a dar gracias a la vida, a Dios, a la Pachamama, no importa, simplemente dar las gracias, desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, se obraran milagros!!, nuestros guías, nuestros ángeles dirán, mira este ser, le hemos dado tantas pruebas y aun así está agradecido, quitémosle los pesares y démosle alegrías, pues lo merece. No me creas… haz la prueba!.

>> Reconocerte como única  e incomparable, no existen dos seres iguales, ni dos caminos, ni dos formas de existencia, Dios y la Pachamama solo hacen originales, hace el molde solo una vez, y luego lo rompe, no existen dos seres iguales, todos somos únicos e irrepetibles. Pero no aceptamos eso, porque? Porque queremos ser igual que el otro?, tener su nariz, sus ojos, su pelo, estamos viéndonos afuera porque no vemos hacia adentro. Ojalá aprendiéramos a amarnos y aceptarnos como seres únicos, entonces no habría posibilidad de comparación.

>> Recuerda que todos somos reflejo de lo que vemos,  nos olvidamos que todos somos espejo de otros. Si en el otro vemos la belleza, solo somos capaces de reconocerla porque está en nosotros, lo mismo si vemos defectos, es la ley del espejo, en realidad siempre nos estamos viendo a nosotros mismos. Pero nos puede pasar como Adonis, tanto verse en el espejo pierde su vida. Así es cuando miramos hacia afuera, a los demás, perdemos mucha vida.

>> Mira hacia tu hogar, en “conversaciones con Amawta”, nos dice que en la calle todos somos teatreros, todos sonríen, todos ponen una cara bonita para salir a la calle o para salir en la foto, pero en su casa es donde se desata el verdadero paraíso y o el verdadero infierno, a puerta cerrada, donde nadie ve sus miserias o sus alegrías. Es ahí donde debemos mirarnos, hacia nuestras casas, a nuestro alrededor, a nuestra familia, a nosotros mismos, si queremos tener una idea de cómo estamos. Deseamos mucho las alegrías de los demás, les vemos felices, sonrientes pero solo ellos saben lo que está en su corazón, ellos son los que conocen sus propios sufrimientos y pesares, nosotros no sabemos qué se esconde detrás de esas sonrisas que deseamos.

>> Tú eres tu propia medida, Estamos midiéndonos con los demás, como Gulliver cuando está con los enanos, es un gigante y cuando está con los gigantes, es el enano… pero en realidad siempre es el mismo, lo que cambia está fuera de él. Si queremos medirnos con alguien, debemos hacerlo con nosotros mismos, como éramos hace cinco o diez años?, como somos ahora?, y cómo queremos ser de aquí a cinco o diez años?, si somos justos solo podemos medirnos y compararnos con nosotros mismos.

En fin, aun da mucho más para escribir, para profundizar, para seguir meditando. Pero entre tanto… gracias, gracias por llegar hasta aquí, hasta este final, hasta estas letras. Gracias por ser parte de mi vida, de este caminar, de este blog, gracias por ser única, ser irrepetible y ser incomparable.

Jallalla!!

Warawara.

Sanando lo femenino… “La competencia”

“¿Por qué competimos tanto las mujeres?. Lamentablemente la competencia se ha instaurado entre muchas mujeres mucho más de lo que desearíamos reconocer, muchas de nuestras relaciones están basadas en la competición y la comparación. Es más, no conozco mujer tan trabajada que pueda decir que no compite, ni se compara, aunque sí muchísimas que estamos trabajando estas pautas y patrones de comportamiento para no repetirlos”.

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“Aceptarnos es el camino para sanar la competencia”

La competencia, parte de un patrón ya caduco que está muy instaurado en nuestra sociedad, un patrón que tiene la base en  valorar “quien es mejor”, o “quien da mas” ó “quien consigue más cosas”. Sin embargo estos patrones de conducta a lo único que nos conducen es a alejarnos de nuestro centro.

Hace un tiempo atrás, yo misma me di cuenta, que aún sentía este patrón muy disfrazado y escondido en mis actitudes. Al ver a una de mis hermanitas tener grandes logros, una parte mía estaba muy feliz por ella, pero también sentía que desde mi oscuridad hablaba una voz, instando a buscarle los defectos para no alegrarme por ella, la envidia, los celos, afloraban casi sin que me diera cuenta, ¿por qué no aceptaba sus éxitos?, ¿qué pasaba dentro mío?

Era tan fuerte ese impulso y tan disimulado, que lo único a lo que atine fue a guardar esa pregunta para mi madre sagrada, pues sentí que yo sola no llegaba a encontrar la respuesta. Gracias a una ceremonia muy profunda, tuve la oportunidad de entrar en su vientre sagrado y decirle: mamá ¿por qué compito aún?, por qué a pesar de tanto trabajo interno, aún vuelven estos fantasmas de competencia y comparación?, ¿por qué no puedo simplemente alegrarme por ella? ¿Qué no estoy viendo?

Entonces ella, amorosamente me respondió “Porque aún no te aceptas”. Fue simple, una respuesta directa que me ayudó a recordar, a entrar en el propio núcleo de este patrón. Había trabajado tanto hacia afuera, buscando la luz, que me había olvidado de algo tan esencial, revisar una vez más mis “temas pendientes”, revisar también mis sombras.

Entré en mi recuerdo como en un viaje, y pude verme de niña, en los primeros años, donde no existía la competencia. Me vi haciendo dibujos, que para mi eran hermosos, me vi, siendo valorada por los “mayores”, y ví,  cómo esos “mayores”  comparaban mis tímidas obras con las de mis compañeros de la guardería…-“Hazlo igual que ella”… “mira ves como ella lo hace mejor?”…-

Recuerdo los “premios” para los niños que hacían lo que “ellos consideraban mejor”, recuerdo que todos mirábamos nuestros dibujos sin entender que estaba mal. Me vi, aprendiendo a mirar con juicio lo que yo hacía, a compararlo. Me vi enfadada e indignada, me vi niña herida y desvalorizada, ¿por qué los árboles solo podían ser verdes!!?. Solo podía ser de una manera, y era la forma en que los adultos querían que fuera.

Solo quien seguía sus indicaciones, era valorado, pero quien se salía de eso, era reprendido. Vi el origen,  en el que dejé de aceptar mis propias obras. Vi el momento exacto cuando decidí dejar de pintar o más bien, de mostrar mis dibujos a otras personas. Vi la herida de una niña desvalorizada y que había perdido la fé en sí misma.

La competencia, no es nada más que una herida en la niña o niño interior, una herida que pudo ser causada por la forma de educación de una sociedad basada en la comparación, y que se nos ha transmitido desde pequeños, no solo por la escuela, sino en la familia, para cumplir estándares sociales. Estándares que consolidan un “patrón de conducta normalizado por la sociedad”.

El resultado, es que dejamos de creer en nosotros mismos, olvidamos el amor por nuestras propias obras. De niños vimos nuestros dibujos o nuestros garabatos, los comparamos, los rechazamos y en algún momento decidimos que “lo que hacían los demás era mejor” y la siguiente decisión fue superarlo y superarnos, pero no por nosotros, sino por lograr la “aprobación”(lease muestra de amor) de los demás, sean nuestros padres o maestros.

Entonces pude comprender una verdad esencial: “Aceptar-nos es la medicina para sanar la competencia”, aceptar es ver las cosas tal como son en este momento, ver la realidad de lo que es y lo que hay, asimilarla, comprenderla y hacerla parte de ti.

  • Revisar nuestra historia personal para encontrar el núcleo en el cual se originó ese patrón.
  • Revalorar nuestras obras (sea cuales fueren), aceptarlas tal como son, sin compararlas, sin juicio, sin buscar la aprobación de nadie.
  • Aceptar que lo que hacemos no gustará a todo el mundo, habrá gente a la que le guste y a quienes no.

Todavía competimos y nos comparamos porque no nos dedicamos a nosotras mismas. A amar lo que hacemos. Es necesario sanar las heridas de esa niña. Devolverle la confianza y animarle a que vuelva a pintar, a dibujar, a bailar a «su manera». Esa “su manera” es lo que le hace especial, única, irrepetible, incomparable.

Cuando una mujer u hombre recupera esa confianza en sí misma, y se permite aceptarse a sí mismo con todas sus virtudes y sus defectos, no necesita competir, ni compararse, no le afecta ni siquiera que otras personas quieran o deseen competir, no entra en ese juego. Simplemente disfruta de lo que hace y lo transmite, eso llega y es inspirador, y esto es lo más importante, esto es lo que necesita la humanidad: Seres auténticos que nos inspiren por el amor que transmiten en sus obras.

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“Cuando somos comunitarias, no necesitamos competir”.

Sin duda, es necesario ser críticas con nuestra sociedad si queremos avanzar en este camino espiritual, pues solo de esta manera podremos proponer soluciones a las actitudes que causan estos patrones que ya no nos sirven.

Hemos nacido en una época en que las sociedades son todo menos comunitarias, muchas se han ido al extremo del individualismo, son sociedades enfermas, llenas de soledad, de heridas que necesitan transformarse desde adentro.

En  ‘Conversaciones con el Amawta’, hablamos sobre este tema, sobre la importancia de las comunidades en este nuevo tiempo, sobre la esencia del comunitarismo femenino y el papel que ocupamos las mujeres para que esto se pueda hacer realidad.

En principio, no se trata de correr a crear comunidades físicas o de imitar las comunidades originarias (aunque todas las experiencias, que son muchas y variadas, son válidas y maravillosas), no son lo prioritario en este momento, simplemente, porque aún no estamos preparados.

Y para llegar un día a hacerlas tangibles, lo que toca, es comenzar a cambiar nuestros patrones de individualismo y abrir el corazón para ser comunitarios, como lo es la Pachamama:

“En el jardín, hay un pino, un frutal, un arbusto, una flor y algunas hierbitas, cuando regamos ese jardín, el pino absorbe casi el 60% de agua, el frutal un 30%  y el resto las demás plantas. Si les escuchas, ellas no estan quejandose de cuánta agua consume el pino, o cuanta agua le queda al frutal o porque las pequeñas tienen menos. Si pidieran igualdad, el jardín hubiera muerto hace tiempo.” (El amawta Fernando). 

La Pachamama es comunitaria, el comunitarismo no es igualdad, es respetar lo que a cada uno le toca de acuerdo a sus necesidades, es aceptar que son diferentes, aceptar los dones y las necesidades de cada uno. No es comunista ni democrática, es comunitaria. Cómo podría competir un pino con un rosal? ó un peral con una manzano? incluso dos tomateras?.

Sólo podemos sanar la competencia cuando nos dedicamos a aquello que se corresponde con nuestra esencia, cuando aceptamos nuestra unicidad, cuando aceptamos que somos diferentes.

“Pon atención a tus propios frutos, no te fijes en los demás”.

Alguna vez imagine a dos mujeres cada una con su huerta. Eran casi iguales, la diferencia principal residía en que una de ellas cultivaba un huerto con frutos preciosísimos y deliciosos, las ventas le subían y podía dedicar más tiempo y más inversión para hacerlas crecer. La otra mujer, sin embargo, se dedicaba casi todo el tiempo a mirar  la huerta de su vecina, lo que hacía y como lo hacía, a ver sus errores, a tratar de imitar su trabajo, sin tener los mismos resultados, lo que le llevaba a una frustración constante y a tener una huerta desolada y unos frutos apenas comestibles. Finalmente acababa hablando mal de ella y haciéndole mala fama.

De esta imagen extraigo lo que nos sucede a muchas de nosotras las mujeres, estamos tan pendientes de las demás que nos olvidamos casi por completo de nosotras mismas. Si cuidaramos nuestro propio jardín tal vez serían otros los resultados, tal vez nos diésemos cuenta de que nuestra virtud no es el cultivo de la misma fruta, e incluso de otra actividad como el canto o la danza, o la pintura o los negocios, o las ventas, o la construcción, o quién sabe qué.

Sólo conociéndonos, sabemos en qué somos buenos, y hacer aquello en lo que eres mejor es lo que te hace ser competente. No competitivo, porque…

“No es lo mismo  ser competente que ser competidora.”

Un dia amawta me dijo «ser competente es saber asegurar tu plato de comida, saber conservar tu pareja, saber conservar tu Clan, no perder a tu tribu y no perder los espacios que has ganado». Con el tiempo comprendí mucho más estas palabras, de qué nos sirve mirar hacia afuera, hacia lo que hacen los demás, si perdemos lo esencial?. Ser competitivo nos aleja de esas cosas esenciales, nos hace perder el valor.

“Todas somos como niñas que vamos a jugar, al jugar recordamos. Solo al competir nos hacemos adultas, entonces olvidamos” .

Warawara · Neila Marquina
Madre · Wilumi · Guardiana de los Misterios Sagrados de la Pachamama · Sacerdotisa de la Tierra, Sacerdotisa Solar y Lunar.

 

 

CIRCULO FEMENINO: SANACIÓN CON EL HUEVO DE OBSIDIANA

3er Encuentro Circular: Sanación y Reconexión con nuestro Templo Matriz
SANACIÓN CON EL HUEVO DE OBSIDIANA DESDE LA VISIÓN AMAWTICA

Fecha: Sábado 18 de junio 2016  Hrs. 17:00 a 20:00
Lugar: Asociación de Vecinos Sant Josep, C. Ebro, 18, L’Hospitalet de Llobregat <Metro L1 : Parada: Florida o Can Cerra>

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BIENVENIDA:

Gracias por llegar hasta aquí <3…

Este es el tercer encuentro circular de Primavera-Verano. Lo dedicaremos a honrar uno de los misterios más bellos de la vida: NUESTRA MATRIZ o UTERO, nosotras le llamamos el TEMPLO MATRICIAL, pues reconocemos que es a través de este templo que nace lo más sagrado: La Vida.

En este encuentro, seguiremos profundizando sobre la sabiduría que encierra nuestro Templo Matriz, y en especial compartiremos desde la visión Amawtica, el trabajo que llevamos delante de una de las piedras sagradas que usamos para la elevación de la conciencia y activacion de nuestro templo matricial: EL HUEVO DE OBSIDIANA.

Además de responder inquietudes y preguntas compartiremos la palabra sobre:

  • La Activación de los templos Matriciales, que para nosotros es ir un paso más allá de la Bendición de Útero, y la ceremonia ancestral andina de re-activación del Templo Matricial.
  • Huevo de Obsidiana como herramienta amawtica para la Elevación de la Consciencia.
  • La elección y el por qué insistimos en la importancia de que no tenga sellos ni perforaciones.
  • Forma de uso  y sus cuatro pilares de activación.
  • Sobre la ciclicidad, y el trabajo combinado con otras piedras sagradas
  • La lectura del huevo, su relación con el campo aúrico y el campo merkabico
  • La importancia del acompañamiento que debe realizarse en cada caso, quienes pueden hacerlo, y cuando puedes hacerlo sola?
  • La sanación de la pareja y la sexualidad sagrada, a través del uso compartido del Huevo de Obsidiana.
  • Los niños obsidiana, de cómo influye el uso del huevo en la concepción y la preparación de la matriz.
  • Algunas experiencias…
  • Otras inquietudes…

Y además compartiremos la Danza de la Obsidiana, una danza femenina de activación de nuestra energía kundalini y su elevación chakra por chakra,  que permite fortalecer el enraizamiento, elevar la vibración de nuestro templo sagrado y activar nuestra energía vital.

Y haremos una Meditación Activada para re-conectar con nuestro Templo Matricial y trabajar con la energía sutil del Huevo de Obsidiana.

Guiará y acompañará la energía circular: Warawara – Neila Marquina. Wilumi, Mujer Medicina, sacerdotisa Amawtica. trabaja con piedras sagradas desde el 2012. Conectando con los Archivos del Alma, el lenguaje Akhasico y las piedras de poder femeninas.

 

QUE NECESITAS
* Lo más importante venir con el corazón abierto y la mente vacía de prejuicios.
* Si puedes ven con ropa cómoda, trae una falda o pareo para la danza (algo que te permita conectar piel a piel con tu matriz y tu templo sagrado.
* Puedes traer algo para compartir entre todas (comida y bebida sana)
* Los elementos que desees poner en el altar comunitario, piedras, semillas, flores e instrumentos de música, son bienvenidos.
* Si has trabajado con el huevito de obsidiana u otras piedras de poder puedes traerlo para honrarlo.
MÁS INFORMACIÓN:
Estaremos un aproximado de dos horas y media, los niños y niñas son bienvenidos tienen un pequeño espacio de juego. Esta vez no tenemos espacio para las mascotas! Lo sentimos!.

RECIPROCIDAD:
15.- Eu.
13.- Eu. (Para socios del centro)

INSCRIPCIONES:
Telef.:  633 345 973 Neila Marquina  // 607 074 841 Lurdes Griño
E-mail: neila.mujermedicina@gmail.com
Web: mujermedicina.wordpress.com

CIRCULO FEMENINO: SANACIÓN Y RECONEXIÓN DEL TEMPLO MATRIZ

matriz2do Encuentro del circulo femenino para hombres y mujeres:
SANACIÓN Y RECONEXIÓN CON NUESTRO TEMPLO MATRIZ
  Danzas de Activación de los chakras · Meditación Activada · Rueda de Palabra

BIENVENIDA y BIENVENIDO....
Gracias por llegar hasta aquí… se bienvenida!!!
Este es el segundo encuentro circular del ciclo que comenzamos para Primavera-Verano. Lo dedicaremos a honrar uno de los misterios más bellos de la vida: NUESTRA MATRIZ o UTERO, nosotras le llamamos el TEMPLO MATRICIAL, pues reconocemos que es a través de este templo que nace lo más sagrado: la vida.

Hay un dicho en los pueblos indígenas: “La tierra es madre, la tierra es mujer, la naturaleza es mujer, la vida es mujer.”

Dicen que: “…la mujer es la extensión de la madre tierra… que las mujeres le prestamos nuestra matriz a la Madre Tierra para que tenga hijos, es ella la madre original que nos ha concebido. Nos dicen que cuando nacemos pasamos de un útero a otro útero pasamos del vientre materno, al vientre de la madre tierra”, por esto la mujer que ha iniciado su ciclo menstrual es honrada y sagrada en cada comunidad, ya que se ha convertido en un símbolo de vida.

Nosotras como mujeres, reflexionamos mucho en esto, y sentimos que nos toca asumir nuestro compromiso y tomar las riendas, pues ahora esta en nuestras manos, prepararnos para recibir a nuevos seres de luz, sabios y sabias, que nacerán de esos templos matriciales. Pero también de esas “ideas – sueños o proyectos” que también son nuestros hijos y que pueden cambiar poco a poco la humanidad.

Eso saben nuestros abuelos, nuestros sabios, ellos dicen que es importante que la mujer despierte, que tome consciencia de su Rol, de madre, de gestadora, de diosa, porque nosotras conduciremos a la nueva humanidad.

Por todo esto te invitamos a que puedas sumarte a este círculo en el que a través de la magia circular, nos encontraremos, danzaremos, cantaremos, nos escucharemos y a través de la danza y meditación activa entraremos dentro de nuestro templo para honrarlo, “bendecirlo”, sanarlo y limpiarlo.
Este círculo está dedicado a todas las mujeres que sienten que ha llegado el momento de re-conectar con su templo sagrado, pero también a los hombres que deseen honrar el templo que les dio vida.

QUE NECESITAS
* Lo más importante venir con el corazón abierto y la mente vacía de prejuicios.
* Si puedes ven con ropa cómoda y falda (algo que te permita conectar piel a piel con tu matriz.
* Puedes traer algo para compartir entre todas.
* Los elementos que desees poner en el altar comunitario, piedras, semillas, flores e instrumentos de música, son bienvenidos.

MAS INFORMACIÓN:
Fecha: Sábado 28 de mayo 2016 Hrs. 17:00 a 20:00
Lugar: Neixer a Casa · (Ronda St. Pere, 44 – Barcelona) <Metro Urquinaona L1-L4>
Guían la actividad: Warawara y Naijani

Estaremos un aproximado de tres horas, los niños y niñas son bienvenidos tienen un pequeño espacio de juego. Esta vez no tenemos espacio para las mascotas! Lo sentimos!.
Reciprocidad: 25eu. (Si deseas venir y ves que este es un inconveniente ponte en contacto con nosotras veremos que podemos hacer!)

INSCRIPCIONES:
Telef.: 633 345 973 Neila Marquina // 607 074 841 Lurdes Griño
E-mail: neila.mujermedicina@gmail.com
Web: mujermedicina.wordpress.com

DE ÚTERO A MATRIZ… peregrinando hacia nuestro templo sagrado.

Jallalla hermanitas de todo el planeta, que el amor de la sagrada madre  Pachamama les guie, que la sabiduría del Gran Espíritu les ilumine y que los Guardianes de los cuatro espacios sagrados nos unifiquen.

Hoy quiero hablar de un tema que es muy importante, vital para todas nosotras las mujeres, tanto para quienes estamos siguiendo el Camino Rojo de la Pachamama (Madre Tierra), como para quienes, han empezado a seguir el camino de sanación de su Templo Matricial, al que muchas de nosotras conocemos como útero o matriz.

10805670_784059408335482_8700033984410236212_nEs hermoso ver como en los últimos años, se han extendido por el mundo círculos y grupos de mujeres, que están colaborando en el despertar femenino, a través de la sanación y bendición del útero, a través de la re-conexión con la menstruación y los ciclos lunares, a través de la respiración ovárica, a través del artemenstrual, a través de la activación de su matriz primigenia, como dice una de nuestras kullakitas y a través de otras formas desarrolladas y canalizadas por mujeres medicina.

Así también, es hermoso ver, cómo este proceso está dando sus frutos, pues a través de este trabajo colectivo, de hormiga, de una a una, se está restableciendo de a poco la conexión de las mujeres con la Madre Tierra. Un paso de vital importancia para que este tiempo de cambio se consolide, para que el cambio de conciencia se pueda manifestar en actos más concretos.

Sin embargo aún es necesario que profundicemos en la sabiduría de este gran movimiento planetario femenino. Ha llegado el momento de ir más allá, y meditar  y profundizar en el misterio femenino que lleva nuestro útero o nuestra matriz.

Desde el espacio femenino de la Escuela Amawtica, les invitamos a reflexionar pues sentimos que ha llegado el momento en que las mujeres debemos recuperar la verdadera esencia de nuestra matriz, de nuestro útero y devolverle su lugar como TEMPLO SAGRADO MATRICIAL.

Legado de Sabiduría Ancestral Femenina

Esta sabiduría viene de nuestros mayores, de las sabias y sabios de pueblos originarios, que han conservado el misterio femenino que nos unifica a la Pachamama. Ellos nos recuerdan…

“La tierra es madre, la tierra es mujer, la naturaleza es mujer, la vida es mujer.”

La mujer es la extensión de la madre tierra, mujer para el pueblo Nasa, es sinónimo de ombligo de la madre tierra, y así como el ombligo es el origen de la vida humana, y la vida se recrea en un vientre de mujer. Así también el vientre de la madre tierra, es el espacio donde la vida se recrea, de las plantas, los animales, las piedras e inclusive la vida de toda la humanidad.

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Dicen los sabios y sabias amawtas, que las mujeres le prestamos nuestra matriz a la Madre Tierra para que tenga hijos, es ella la madre original que nos ha concebido.  Nos dicen que cuando nacemos pasamos de un útero a otro útero pasamos del vientre materno, al vientre de la madre tierra.

Cuentan las abuelas aymaras, que antes, las mujeres que no podían tener hijos, pasaban largas horas meditando en las mankapachas o cuevas uterinas de la tierra, y de ahí salían embarazadas. Decían que estas mujeres llevaban en su vientre el hijo que la madre tierra ha concebido.

La Pachamama, es  la matriz originaria que concibe la vida, que la sostiene y que la reabsorbe. El útero de la mujer, representa esa matriz de la Madre Tierra. El espacio sagrado, espiritual, la casa del mundo, donde nace la vida. El útero de la mujer es más que un órgano, es el TEMPLO SAGRADO DE LA MADRE.

El útero de la mujer, es el Templo Sagrado de la Pachamama, a través de este espacio sagrado que está dentro de la mujer, la vida puede manifestarse. Este es nuestro regalo, sí nosotras somos portadoras de este Don,  de Ser como la Madre Tierra, de poder dar vida así como ella da vida.

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Una mujer embarazada con el mundo como su ombligo.

Si reflexionamos, nos daremos cuenta que lo más sagrado se gesta en el útero femenino, en ese periodo de gestación hay un momento donde la chispa divina al fin puede hacerse materia, donde la esencia del Gran Espíritu, del Innombrable, del Todo lo que es, puede hacerse manifiesta. Esto es sagrado.

Por eso siempre en los pueblos de nuestros abuelos, el momento en que una mujer tenía su primera lunación (menstruación) era una fiesta porque recibía el mayor regalo, la mayor “bendición” para toda la comunidad, se hacía Pachamama, esto le hace bendita, santa, sagrada y todo su pueblo le honraba pues sabía que era portadora  de la Vida.

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De ahí la importancia de recuperar la memoria, de limpiarnos, de sanar nuestro pasado, de limpiarnos por dentro, de liberarnos, de ocupar nuestro lugar. De ahí, la importancia de recordar nuestros ritos sagrados. Es importante recuperar la consciencia del embarazo, de la maternidad, del parto… de la creación.

El útero, vientre o matriz de la mujer hace al humano, al hombre pero es la Pachamama quien en su vientre que es toda ella lo sigue haciendo hasta que nos despedimos de ella.

La Pachamama, está pariendo, nos está pariendo constantemente, no está enseñando, nos está alimentando, ella es el vientre sagrado… el templo sagrado en el que la humanidad está gestándose. Porque lejos de estar ya terminada esta humanidad está en un proceso aún de gestación.

Por eso el útero, la matriz, es sagrada, para nuestros abuelos sabios, para nuestros mayores, ellos sabían todo esto, es importante volver a recordar… porque todo lo que es afuera es adentro.

Las mujeres tenemos que volver a conocer este misterio, a lo sagrado.

 

Si ven el vientre de una mujer cuando está embarazada es redondo, pues es como la Pachamama. Hay que ver… la mujer en su embarazo está en un estado de gracia, de bendición, en un estado sagrado, de Diosa, como la Pachamama y hay que celebrarla, cuidarla, honrarla comunitariamente, tribalmente.

Por eso también nuestras casas,  deberían volver a ser úteros, volver a ser circulares, volver a tener la misma forma que la Pachamama.

9d90f98c53ec776a15b2c69af48ce64fHasta ahora la humanidad no ha sido consciente, no se ha preparado para traer seres de luz como nosotr@s, l@s que estamos leyendo esto, y hemos sufrido las consecuencias.

Ya nos toca asumir nuestro compromiso y tomar las riendas, pues ahora esta en nuestras manos, prepararnos para recibir a nuevos seres de luz, sabios y sabias, que nacerán de esos templos matriciales. Este es un trabajo de una a una, de paso a paso pero que un día tendrá sus frutos, y lo podrán ver.

Eso saben nuestros abuelos, nuestros sabios, ellos dicen que es importante que la mujer despierte, que tome consciencia de su Rol, de madre, de gestadora, de diosa, porque nosotras conduciremos a la nueva humanidad.

Solo así podremos avanzar en este nuevo tiempo que es Warmi. Que es femenino, que tiene que volver a su esencia desde y hacia el corazón, hacia el amor por el Todo y para Todos los seres, comunitariamente.

Por eso también es importante recuperar nuestra ritualidad, para todos los momentos femeninos, para los actos que hacen estado en la mujer. En la mankapacha, por ejemplo, que es una ceremonia ancestral andina, donde nos volvemos sus wawitas, nos sembramos como semillas, entramos en el vientre de la madre primigenia, permitimos que la Pachamama nos geste un poquito, nos crie un poquito y nos hagamos más  Umha-nos, más conscientes para renacer con más amor.

Está bien realizar la bendición, sanar, re-conectar con el útero… pero hay que ir más allá, ha llegado la hora de peregrinar con humildad hacia nuestro templo, que es la matriz, el Templo Sagrado de la Madre Tierra, de Re-conectar con él, y después Re-activarlo Ceremonialmente, Ritualmente, como lo hacían nuestros ancestros.

Ahora debemos prepararnos, llamamos a todas las mujeres medicina que reciban en su corazón este mensaje, para re-conectar con el amor de la Pachamama a estos templos sagrados femeninos. Estos templos donde se gestara la nueva humanidad.

Jallalla!!  · Que este mensaje llegue a sus corazones.

 

Warawara
Madre · Wilumi · Mujer Medicina · Guardiana de los Misterios Sagrados
Sacerdotisa de la Pachamama, Sacerdotisa Solar y Lunar.