Primavera

«No importa cuantas primaveras hayan pasado, nosotros igual floreceremos… y nuestras flores son abundantes aunque nadie les preste atención.

Es más…hemos aprendido que la belleza de nuestra entrega es el silencio que la envuelve… nadie sabe cuando cae cada flor o como ha sido su nacimiento… solo la Pachamama y los seres invisibles son testigos de nuestros misterios…

Así en tu camino de Wilumi, no temas soltar tus flores, no te importe si te ven desnuda, no te preocupes si te prestan atención o no, pues tu ofrenda es silenciosa cómo los pasos que das sobre la piel de nuestra amada Pachamama… Jallalla

[Conversaciones con un árbol del amor · Warawara]

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Volviendo de los Aphus

Una vez más vuelvo a esta hermosa tierra que me acoge, trayendo en mi corazón el amor sagrado de los guardianes de los Andes, los Aphus sagrados. Vuelve mi cuerpo, renacen mis alas, pues he dejado una parte mía allí en las alturas…

Subir a  lo alto, a un lugar tan sagrado y sentir el amor del universo, sentir la magnificencia de los guardianes, te hace consciente del lugar que ocupas, así he sido yo consciente de mi tamaño tan pequeño como de mi amor, solo en lugares así sagrados, mágicos, somos auténticos, solo allí nos desnudamos, pues no hay nada que esconder, nos hacemos transparentes y humildes ante el Gran Espíritu, ante Dios, ante la Pachamama.

En estos lugares sagradísimos, vemos reflejados nuestros egos, que salen como cáscaras que ya no necesita la semilla de nuestra esencia, allí vemos en nuestros espejos-herman@s, las manchas que necesitan limpiarse y la belleza que llevamos dentro.

Allí, en lo alto, pedimos perdón a la vida, por no haber cuidado nuestro cuerpo que es tierra sagrada, allí lo amamos, nuestras manos, nuestros pies, nuestros ojos, cada célula es milagro ante nuestros ojos, allí nos reconocemos como h-uma-nos, con nuestras limitaciones imperfecciones.

Más también allí nos reconocemos divinos, somos el milagro más grande del universo, somos únicos, y únicos son nuestros pasos, nuestro camino, nuestro ritmo como lo es el de nuestr@ herman@. Somos únicos en el mundo, somos la creación más sagrada del Gran Espíritu.

Allí recorriendo esos caminos profundos entre las montañas, pero también dentro de nosotr@s mism@s, aprendemos a dar gracias al agua sagrada que llena de vida la tierra, al fuego hermano y maestro que nos permite recuperar el calor en el cuerpo, al aire puro que nos llena de vida y a cada roca y piedra que hay en el camino, pues se vuelve nuestra maestra.

Allí, caminando te deshaces de tu mochila, de las cosas innecesarias, te desprendes de lo que no hace falta, te rindes al amor por la vida y de la vida hacia ti misma.

Y de allí volvemos…. de estar con los Aphus, para recorrer una vez más nuestro camino misional, como mujeres sagradas, amawticas… más humildes ante el amor y la grandeza de la vida y el misterio que guarda.

Gracias Amawta-maestro por guiarnos hasta allí, a esos lugares donde los chachakunturis habitan y descansan. Gracias hermano-maestro-jilata por todo el amor que desprenden tus palabras y tus actos, por el ejemplo que nos das con tu presencia. Gracias amawta, por enseñarnos a volver a ser nosotros mismos.

Jallalla!!

Warawara

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Celebrar el Solsticio

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Celebrar el Solsticio, es un acto sagrado que nuestros ancestros en los Andes nos traen como legado para conectar con el misterio profundo que nos unifica con lo invisible, con el amor de Pachamama, con el amor de Tata Inti.

Celebrar el Solsticio… es también celebrar nuestro origen, recordar que también somos soles y que tenemos también el don de iluminar… de poner luz en nuestra vida, en la vida de los demás, de poner luz en el planeta…de hacer nuestra misión.

Celebrar el solsticio… es permitirnos renacer, hacer nuevos pactos con nosotros mismos, dejar atrás lo que necesitamos dejar atrás y comprometernos con los cambios que queremos en.nuestra vida.

Celebrar en tribu… es recordar quienes somos, que no estamos solos…que somos divinos, que somos h-UMA-nos.

Jallala tribu.. feliz.Solsticio.. y feliz.nuevo.inicio de ciclo solar… que la.Pachamama guíe nuestros pasos y nos unifique con el sagrado espíritu del Tata Inti.

Gracias Amawta Fernando por recordarnos desde la sencillez lo profundo y sagrado de cada acto que hacemos cuando honramos a nuestra madre amada.

Warawara · Escuela Amawtica ·

No pierdas la fe… Mensaje del Solsticio de Invierno 2016

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De niña me enseñaron que la Fe es creer en algo/alguien que es imposible de concebir, de ver, sentir o incluso imaginar… es algo que no todo el mundo tiene pero todos podemos tenerla: esa confianza y seguridad que se da sin ninguna sin explicación; y Fe es lo que más necesitamos en este tiempo.

Los telediarios, los periódicos, las noticias, nos hablan constantemente de lo mal encaminada que está la humanidad, de las cosas más horribles que somos los humanos capaces de hacer con nuestro planeta, con los animales y con otros seres humanos, las noticias nos muestran la deshumanización, la crisis que estamos pasando como especie: Humana.

Sin embargo, este Solsticio me atrevo a reflexionar y hacer un llamado para…. “NO PERDER LA FE EN LA H-UMA-NIDAD”, tengamos FE, es urgente y más que necesario confiar en nosotros como especie hUMAna. Hemos entrado desde el 2012 en un ciclo de cambio potente, hermoso y a la vez denso y oscuro, en el que toda la hUMAnidad está cambiando, está viviendo procesos de individualización brutal, dura… nosotros mismos, o a nuestro alrededor hay personas que están sumidos en crisis profundas a nivel de salud, de relaciones personales, de trabajo, existenciales, que les hace centrarse en sí mismos, en su propio camino individual.

Pero toda “crisis”, es una puerta, una oportunidad de crecimiento, de liberación de nuestra energía, de las cargas que estamos sosteniendo a nivel ancestral de nuestros linajes femeninos y masculinos y que ya no necesitamos.

Este amado planeta Pachamama, a nivel energético, está haciendo un salto muy grande, un salto cuántico, un salto a otro nivel de vibración, un salto multidimensional impulsada por la energía solar. Esto lo sabían ya nuestros mayores, los ancianos, los sabios y maestros de los pueblos originarios, los amawtas, sabían en el 2012 que íbamos a cambiar de plano energético… pero la humanidad no estaba preparada en ese entonces y no lo está ahora.

No estaba preparada porque, emocionalmente no hemos crecido, la individuación que es el proceso que nos trae la era de acuario nos está llevando a vivir procesos particulares y únicos. Cada ser humano es único, es un original, como dice Amawta Fernando, somos seres perfectos y únicos, el Gran Espíritu no hace copias, solo hace originales… y eso somos, cada uno de nosotros es una chispa de la esencia original que está pasando procesos necesarios para el despertar individual, hacia la apertura de nuestro corazón, que al finalizar nos llevará hacia la com-Unidad.

La mala canalización de esta energía nos ha llevado al individualismo extremo, sin embargo es parte el mismo proceso, porque al final… de cada individualidad nacerá la comunidad h-UMA-na, y digo UMA porque seremos como el AGUA VIVA y sagrada de la Pachamama, seremos una comUNIDAD de individuos conscientes.

Es importante mantener la FE, sobretodo en nosotros mismos, en nuestro camino, en nuestras misiones, en la h-UMA-nidad y en este proceso. Y aunque nos pueda parecer que un salto se da de forma rápida, para el tiempo de la Pachamama 100 ó 1000 años son muy pocos, comparados a los millones que ella tiene.  Es por ello importantísimo mantener la fe, mantenernos activos en ese despertar consciente y comunitario, sanarnos individualmente, comprender nuestro camino desde la libertad, y de esta manera contribuir un poquito al despertar la consciencia h-UMA-na y comunitaria.

Desde el corazón, con humildad entrego mi verdad que no es la única pero es la que traigo para compartir.  Deseando de corazón que este año solar… este 2017, nuestra consciencia se fortalezca y nuestras misiones se activen, que caminemos enraizados, conscientes y con nuestro corazón fuerte, trabajando nuestra cristalinidad y abriendo nuestras alas para llegar alto allí donde cantan las estrellas.

Jallalla!!!!

Warawara

Wilumi · Escuela Amawtica de Choquepajcha

 

 

Cuando nos cortamos el cabello…

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Hace mucho tiempo que llevo reflexionando y meditando sobre un post anterior  que habla sobre la relación que tenemos las mujeres con nuestro cabello. Recuerdo a mi abuela decir muchas veces que cortarle el pelo a una mujer era la peor amenaza que podían hacerle. No solo era el peor deseo, sino que tenía un simbolismo muy importante, privarle de una parte de sí misma, era un castigo, una sanción, quitarle algo que como mujeres amamos y cuidamos: nuestra cabellera.

En los Andes, la mayoría de las mujeres llevamos el pelo largo, es no solo parte de nuestra tradición, sino que está realmente dentro de nuestra forma de relacionarnos con la vida, el cabello es nuestra abundancia, es nuestro tesoro, tal así que muchas mujeres no permiten que nadie se los corte, más que ellas mismas o alguien de muchísima confianza.

El largo del pelo y el cuidado que le damos, tiene mucha importancia en lo cotidiano, lo trenzamos, es el símbolo de nuestra feminidad, lo peinamos una y otra vez, amamos nuestro pelo, amamos cuando crece y es abundante, nos amamos a nosotras mismas cuando sentimos que cae sobre nuestra piel, pero porqué es tan importante?

Meditando, sentí que cada hebra de pelo que sale de nuestra hermosa cabecita, es a modo de una idea, un pensamiento y un lazo que nos une con algo invisible…. una raíz, a modo de las plantas pero que está en nuestra cabecita. (Será que nos une hacia arriba?).

Cada finísima hebra de pelo que cae sobre nuestro rostro, ha compartido con nosotras experiencias, dias, noches, soles y lunas. La cabellera guarda parte de nuestra historia, de nuestras risas y lágrimas, de nuestros éxitos y nuestros fracasos. Son los recuerdos que se van acumulando mientras nuestro pelo crece y crece.

Sin embargo, también es cierto que existen momento en los que los recuerdos no son muy gratos, los pensamientos son pesados, y el pasado pesa mucho. Momentos importantes donde nos planteamos cambios profundos, momentos que nos llevan a renovarnos interiormente pero también exteriormente.

Es entonces, que muchas de nosotras, sentimos una urgencia casi vital a coger las tijeras y cortarnos el pelo… (por suerte ya hemos salido de las estructuras sociales donde estaba “mal visto”) y ahora tenemos la libertad de hacerlo porque realmente lo sentimos.

Cortarse el pelo, así drásticamente, siento, es como liberar de golpe esa parte de nuestra historia, es como poner un punto aparte y abrir un nuevo capítulo en nuestro libro de la vida. Con cada mechón dejamos simbólicamente sentimientos, pensamientos, emociones, recuerdos que nos pesaban.

Cortarse el pelo, siento, va más allá de la estética, aunque también esta influye pues al dejar nuestra cabellera, o podemos acabar llorando porque no nos reconocemos, o acabar riendo porque  nos vemos renovadas y hermosas…. ambas cosas pueden suceder incluso, una detrás de otra.

Como leí en un blog: “Cortarse el cabello, es la forma que tenemos de demostrar que podemos empezar de nuevo, que podemos dejar atrás los errores y que queremos que las cosas mejoren. Que no nos dejamos amedrentar por lo negativo, que hemos renovado nuestras energías, y eso se refleja en cómo lucimos”.

Escribo esto, como meditando, como sintiendo, con el pelo corto después de casi siete años de llevar unas bellas trenzas… ha terminado una etapa en mi vida, y estoy lista para este punto y aparte… para escribir otro capítulo de mi historia y para entregar en esta luna llena la mejor ofrenda que tengo a la Pachamama… mi cabellera.

Gracias por leerme.

Jallalla

Warawara

Luna llena de noviembre: Luna del Alce Negro

Faltan poquitos días… exactamente siete para que la luna nuevamente nos regale todo su esplendor… esta vez estará más cerca de nuestra Pachamamita, y la sentiremos muy fuerte en nuestros corazones. Desde la Sabiduría Ancestral Amawtica, celebramos la luna del Amor que se expande, la luna del Amor Universal, la luna del Alce Negro.

En mi corazón, esta luna también es la luna de los Ancestros, de esos ancianos que viven en las estrellas, seres que han partido de antiguas edades, seres con los que un día compartimos en otros tiempos y otras épocas, en mi senti-pensar, esta luna nos unifica, teje con su luz un puente que nos permite sentirnos cerca… así siento yo a mi maestro Black Elk – Alce Negro o mejor dicho: Hehaka Sapa.

Es cierto que soy andina, más que eso soy amawtica, y en el amawtismo se reconoce a los maestros de todas las sabidurías, pues lo más importante es la esencia que llevamos dentro, el K’amasa, y esa esencia reconoce esencias, así este sabio Hehaka Sapa, este Amawta desde mi visión, es también mi ancestro y mi maestro, al que honro en esta luna sagrada de noviembre, reconociendo el amor que transmite, reconociendo sus huellas, su humildad y su inocencia, en su ejemplo de humanidad y de espiritualidad… mis pies siguen tus huellas sabio amawta Hehaka Sapa… del camino sagrado y rojo de la Pachamama, hoy tu pueblo está de pie, tiene diferentes colores y somos de una sola nación, la uma-na… somos los hijos y las hijas del gran circulo de la vida…

 

alcenegroY allí estaba yo, de pie, en la cumbre de la más alta de las montañas, y abajo, a mi alrededor, se encontraba el círculo del mundo. Y mientras allí estaba contemple más de lo que puedo describir. Y comprendí mucho más de lo comprendido hasta entonces; pues veía de un modo sagrado la forma de todas las cosas en el Espíritu, vi la forma de todas las formas, como si todo estuviera unido, cual si fuera un único Ser.


Y contemplé cómo el círculo sagrado de mi pueblo era uno de los muchos que componen el Gran Circulo, amplio como la luz del día y como el fulgor de las estrellas en la noche; y en su centro crecía un árbol majestuoso y florecido, para cobijar a todos los hijos de una misma Madre y de un mismo Padre,y ví que todo aquello era sagrado.”
Alce Negro 

Jallalla gran maestro y sabio… que el único pueblo que somos todos los pueblos, que la única nación que es la humana vuelva de su somnolencia y despertemos… que recordemos quienes somos, hijos de una sola madre la Pachamama… hijos del Gran Espíritu.

Hermosa Luna Llena… de noviembre!

Jallalla

 

Gracias Pachamama

“Agradecer a la Pachamama….

Es un acto de humildad, de amor, de conciencia y de elevación espiritual.

Es un acto de sanación de nuestro linaje y el linaje de nuestros ancestros…

Es AYNI, la reciprocidad por todo lo que ella nos ha dado, a nosotros, a nuestra familia, a la humanidad.

Es cuidarla y cuidarnos, es honrar la memoria de nuestro ser interno en todas las vidas que ha tenido en este sagrado planeta.

Es un acto profundo que nos permite conectar con el corazón del Gran Espíritu que en ella habita.

Ofrendar a la Pachamama… es equilibrarnos”

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Warawara Neila Marquina